Mtro. Marco Antonio Baños Martínez
Dra. María Marván Laborde
Dr. Lorenzo Córdova Vianello
Dr. Benito Nacif Hernández

Consejeros electorales del Instituto Federal Electoral

Presentes

Desde que en 1990, el Congreso de la Unión expidiera el Código Federal (IFE), en nuestro país se buscó que dicha institución funcionara de manera imparcial, brindando certeza, transparencia y legalidad a los procesos electorales del país.

Grandes batallas se ganaron a través de las reformas que buscaron la ciudadanización y el impedimento de la partidización del instituto durante el período que comprendió de 1993 a 1995, para culminar con el más grande de todos los propósitos de 1996, la consolidación del IFE como un órgano electoral autónomo y ciudadano.

Desgraciadamente, desde hace mucho tiempo la imparcialidad de la institución se ha visto empañada por las voluntades de los partidos políticos. Desde la polémica elección del 2006, la cual vino acompañada de la percepción de fraude e incertidumbre, el IFE dejó claro que se debía a la ciudadanía, sino a los intereses partidistas y de los grupos políticos y económicos del país vinculados a la derecha, actuó para complacerlos a ellos, su autonomía quedó reducida a los caprichos de unos cuantos.

En el 2012, el comportamiento del Instituto continuó sobre la misma linea, ante una elección presidencial caracterizada por la compra de votos, el rebase de topes de campaña, el financiamiento ilegal y la manifiesta inequidad por parte del Partido Revolucionario Institucional y su entonces candidato Enrique Peña Nieto; el IFE se caracterizó, no tan sólo por incumplir su obligación de ser un árbitro electoral imparcial y eficaz, sino por evidente tolerancia a esas prácticas y delitos que adulteraron la contienda electoral.  Se interpusieron infinidad de recursos administrativos antes, durante y después de la elección, y ninguno fue resuelto de manera satisfactoria; la respuesta siempre involucró tácticas dilatorias o elusivas, cuando no claro contubernio y encubrimiento sobre todo de la Unidad de Fiscalización del IFE.

Así, una de las instituciones que tomó más tiempo construir, que representó un enorme gasto público y que gozaba de gran credibilidad; fue aniquilada por quienes debían salvaguardar al órgano electoral.

 A pesar de los vicios que la creación del Instituto Nacional Electoral (INE) ha presentado, debido a la forma en que se aprobó la Reforma Político Electoral en diciembre del 2013, éste se constituye como el intento de un nuevo inicio.

Con base en lo anteriormente expuesto, nos permitimos distraerlos de sus actividades para invitarlos de la manera más atenta y cordial, a que no participen en el proceso de selección de los ciudadanos que ocuparán los cargos de Consejero Presidente y Consejeros Electorales del Instituto Nacional Electoral, con el objeto de renovar íntegramente el Consejo General de la nueva institución.

El procedimiento ya se encuentra viciado de inicio, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (IFAI) y la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados (JUCOPO), serán los encargados de elegir a los miembros del Comité Técnico de Evaluación, los cuales sólo deberán cumplir con el requisito de contar con “reconocido prestigio a nivel nacional”.

Ninguno de los órganos mencionados cuenta con la experiencia en materia electoral como para designar a los miembros; asimismo, no se establecen los elementos mínimos que deberán cumplir tales personas para participar en dicho procedimiento, lo cual traerá serias repercusiones en la designación de los candidatos, ya que se enfocará más en juicios de valor que en aspectos técnicos.

Por otra parte, se estipula que la Junta de Coordinación Política impulsará y privilegiará la construcción de acuerdos entre los Grupos Parlamentarios para seleccionar a los candidatos, medida que ocasionará que los Consejeros del INE respondan a cuotas partidistas, tal como ocurre en el IFE; vicio que únicamente se eliminaría si la designación de los funcionarios e realizara por medio de la insaculación.

 Como bien dice José Woldenberg, fundador y ex presidente del IFE, “el valor de la confianza es unos de los más importantes y al mismo tiempo de los más frágiles. Es muy difícil construirlo e irlo expandiendo y es muy fácil reducirlo o sabotearlo”, por lo que los exhorto a no viciar más el procedimiento; debemos brindar la oportunidad a personas que cuenten con la confianza de los ciudadanos para construir un Instituto sin cuotas, sin vicios y sin lealtades comprometidas.

Sin más por el momento, aprovecho para enviarles un cordial saludo.

Atentamente.

 Diputado Federal. Ricardo Monreal Ávila

Coordinador del Grupo Parlamentario Movimiento Ciudadano

Diputado Federal. Ricardo Mejía Berdeja

Vicecoordinador del Grupo Parlamentario Movimiento Ciudadano