Palacio Legislativo, 11 de noviembre de 2014.

El Estado mexicano debe atender las recomendaciones del Relator especial sobre la tortura.

Hoy fue recibido por la Cámara de Diputados el borrador del Informe de la visita a México del Relator Especial sobre la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes de la ONU, Juan Méndez, que realiza un diagnóstico certero y señala grandes omisiones para eliminar estas deplorables prácticas.

El Relator confirma que la tortura en México ocurre en grandes números ligada a detenciones arbitrarias, como método ante la incapacidad para efectuar investigaciones serias y que generalmente afecta a personas de menores ingresos. Asimismo, son de destacar las condiciones de reclusión en la mayoría de las prisiones que constituyen tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como la situación que sufren las personas migrantes.

La tortura es un problema para el que no hay estadísticas ni registros, mucho menos la voluntad política de aplicar el marco jurídico para la erradicación y sanción. De 2006 a la fecha, tan sólo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recibe en promedio 3.9 denuncias al día por tortura y malos tratos. Las autoridades federales y estatales se reducen a informar sobre sus programas y manuales en la materia, mas no sobre las acciones emprendidas y sus resultados concretos. Esta simulación no debe continuar.

Como representantes populares hemos conocido de cerca y atendido diversos casos de tortura y participado en la reforma integral a la Ley Federal para Prevenir y Sancionar la Tortura. Lamentablemente, ésta se encuentra aún detenida en el proceso de revisión legislativa. Además, la CNDH ha fallado en su misión de proteger contra estas prácticas, así como investigarlas y sancionarlas. En muchas ocasiones, ni siquiera aplica el Protocolo de Estambul o alude de formas inexactas o matizadas a los actos de tortura.

Por otro lado, el Relator recomienda a México eliminar cuanto antes las restricciones en su legislación relativa a la aplicación del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Es de gran importancia que la Cámara de Diputados retome esta discusión, que fue sepultada en marzo de este año por el voto de PRI, PVEM y PANAL contra las iniciativas que presentamos quienes suscribimos este comunicado y fueron objeto de un dictamen positivo.

En este momento, una de las más graves crisis de los derechos humanos en nuestra historia reciente, es necesario actuar de tal forma que toda autoridad policiaca, militar, de investigación o migratoria evite el uso de la tortura y de los tratos crueles, inhumanos y degradantes, y que aquellos casos sean investigados y sancionados con apego a derecho.

Dip. Elena Tapia Fonllem, PRD
Dip. Loretta Ortiz Ahlf, PT
Dip. Ricardo Mejía Berdeja, Movimiento Ciudadano