*La violencia no se resuelve desacreditando a quienes la critican y visibilizan.

Acapulco, Guerrero a 27 de agosto de 2017.- Arrancar Acapulco de las manos de los delincuentes fue la ruta que el diputado Ricardo Mejía Berdeja y ciudadanos de Acapulco se plantearon como meta para recuperar la ciudad. Hoy la crisis de violencia e instituciones tiene que ver con decisiones, o la falta de ellas aseveró el diputado.

En los últimos días han destacado tres notas que han puesto a Guerrero y Acapulco en la discusión internacional; la alerta del gobierno de Estados Unidos para que sus funcionarios no viajen al estado y, por otro lado, el reportaje del diario más importante de aquel país, The Washington Post que coloca a Acapulco como la capital del homicidio. En días pasados, también la fundación Open Society Justice Initiative dio a conocer que el nivel de impunidad está alcanzando niveles de peligro, 97 de cada 100 casos permanecen sin castigo en la entidad reportan.

“El cáncer no lo vas a combatir diciendo que no lo tienes; los problemas se tienen que enfrentar, no puede meter uno la basura debajo del tapete” criticó Mejía Berdeja y agregó que hoy vivimos en una aldea global donde al minuto cualquier persona en cualquier lugar del mundo puede enterarse de los acontecimientos, “estamos hiperconectados por lo tanto, la política del avestruz no va a resolver los problemas de Guerrero y mucho menos los de Acapulco”.

El problema de inseguridad ha trascendido las fronteras, ya que las cifras que se consignan sobre reportan tres homicidios dolosos diarios en el puerto que suman alrededor de 100 cada mes. Agregó que no solo son los homicidios los delitos que han sumido al puerto en una ciudad golpeada por el crimen, los delitos de extorsión, la desaparición forzada, robos y asaltos son delitos que terminan por sumir al puerto en una crisis de violencia.

Es así, que, en lugar de cuestionar al mensajero, hay que atender el mensaje. La impunidad y la violencia no se resuelven desacreditando a quienes la critican y visibilizan sino atendiendo sus causas y combatiendo con inteligencia y estrategia a quienes la propician. Nos guste o no, somos parte de una comunidad internacional y debemos hacer todo lo que nos corresponda para mejorar la situación imperante.

“Es grave que la delincuencia se haya apoderado de nuestras calles, la rutina de todos ha cambiado, las precauciones son extremas, es una situación a la que no podemos acostumbrarnos” sostuvo el presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso local.

La prioridad de prioridades en la agenda pública debe tener a la seguridad y es el municipio la primera línea de responsabilidad, que atienda la problemática “la federación no te va a venir a resolver los problemas que no quieres atender”. Si tienes una población con seguridad, la economía se mueve sola sin necesidad de andar regalándole cosas, hay turismo, comercio sino no va a haber presupuesto que alcance

En Guerrero ninguna policía municipal funciona, empezando por la de Acapulco quien tiene, en teoría, 2 mil elementos, pero la gran pregunta es que nadie les ve haciendo labores de prevención del delito o deteniendo delincuentes o haciendo su función básica que es la de proteger a la ciudadanía. Mejía dijo que de ahí surge la necesidad de crear una fuerza policiaca nueva, “aunque empecemos de cero porque de nada sirve tener al enemigo en casa, delinquiendo o protegiendo criminales, con charola, armada, pagada, con acceso radiofrecuencias”.

La mejor manera de promover Acapulco no es con carteles o spots bonitos sino con seguridad, la gente se informa y lee, no solo tenemos la prensa local, sino la nacional y la internacional le están dando seguimiento al problema que vivimos en el puerto.

Por último, Ricardo Mejía dijo que si recuperamos la seguridad pública vamos a mejorar la economía local, todos los empleos perdidos se pueden recuperar si se toman decisiones, sin embargo, dijo también que lo anterior implica contar con autoridades municipales limpias y libres de tratos criminales “porque si para llegar al cargo se transa con la delincuencia, su compromiso no es con los ciudadanos sino con quienes lo pusieron”.