PUNTO DE ACUERDO POR EL QUE SE EXHORTA AL  GOBERNADOR DEL ESTADO DE MORELOS A EMPRENDER LAS  MEDIDAS NECESARIAS EN TORNO A LA ESCALADA DE VIOLENCIA EN DICHA ENTIDAD, AL TITULAR DE LA FISCALÍA GENERAL DE MORELOS A REALIZAR UNA INVESTIGACIÓN COMPLETA E IMPARCIAL DEL CASO DE LOS ESTUDIANTES DE LA UPEMOR QUE FUERON ATACADOS POR UN GRUPO ARMADO EN EL MUNICIPIO DE JUITEPEC, Y AL TITULAR DE LA COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS DEL ESTADO DE MORELOS AOTORGAR MEDIDAS PRECAUTORIAS Y EMITIR RECOMENDACIÓN RESPECTO A DICHO CASO.

Ricardo Mejía Berdeja y Ricardo Monreal Ávila, diputados integrantes del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano de la LXII Legislatura del honorable Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto en el artículo 6, numeral 1, fracción I; 79, numeral 1, fracción II del Reglamento de la Cámara de Diputados, presentan a esta soberanía el siguiente punto de acuerdo, conforme a las siguientes:

Consideraciones

Durante la segunda semana del mes de septiembre, un grupo de estudiantes de la Universidad Politécnica del Estado de Morelos (Upemor) efectuaron una reunión para festejar sus logros deportivos, obtenidos en una justa de voleibol en el estado de Coahuila, realizada unos días antes, en la que participaron como representantes del estado de Morelos.

Rentaron una casa con alberca y jardín entre los fraccionamientos habitacionales San Gaspar y Las Fuentes, mismos que se ubican a menos de 600 metros de la base local de la Policía de Mando Único Coordinado, en el municipio de Jiutepec.

A esta reunión asistieron tanto estudiantes de la Upemor, como de otras universidades, a la hora de la comida, en donde jugaron una “cascarita” de voleibol antes de comer e ingresar a la alberca, tal como lo habían planeado inicialmente.

Entre los asistentes también se encontraban algunas integrantes de la selección femenil de voleibol de la Upemor, que en agosto pasado ganaron el Campeonato Estatal de Voleibol Femenil de Clubes 2014, en su categoría de segunda división, hecho que también les permitió representar a Morelos en Coahuila, del 12 al 16 de septiembre de este año.

Este grupo de estudiantes es conocido en sus universidades por mantener buenos promedios y ser asiduos a los estudios y el deporte. Testigos que acudieron a la reunión de los muchachos, aclaran que el ambiente era tan sano que dos padres de familia que acompañaron a su hijo, decidieron retirarse cuando vieron que la celebración no tenía tintes de ser una “borrachera” o de ser un evento desenfrenado.

El grupo era de unas 30 personas aproximadamente, entre las que se encontraban ocho mujeres, todas y todos universitarios de entre 19 y 22 años.

Aproximadamente a las 17:30 hrs., los jóvenes fueron sorprendidos por un grupo de entre seis y siente sujetos que comenzaron a saltar una barda de la casa alquilada hacia el jardín, sometiendo de inmediato a los estudiantes, a quienes les ordenaron arrodillarse, mientras que obligaban a algunos a cubrirse el rostro con sus camisetas y a otros les ordenaron desnudarse.

A las mujeres les ordenaron despojarse de su ropa, pero algunas se resistieron y en represalia fueron severamente golpeadas.

Posteriormente les robaron sus pertenencias y entonces eligieron a dos estudiantes para abusar sexualmente de ellas. Después de gritos, llantos y voces de súplica para que no se concretara la violación de sus compañeras, una de ellas logró evitar la violación, aunque fue castigada con una golpiza severa que terminó por fracturarle el tabique nasal. Algunos jóvenes que pretendieron interceder por sus compañeras también fueron severamente golpeados.

La mayoría de los muchachos fueron llevados al hospital “José G. Parres” de Cuernavaca donde, de acuerdo con los reportes clínicos, registraban golpes producidos, aparentemente, con cachas de pistola.

Una vez recuperados de sus lesiones físicas acudieron a presentar la denuncia ante la Fiscalía del estado, pero ninguno de ellos pudo describir a los autores del robo y el abuso sexual a sus compañeras, porque siempre ocultaron su rostro con capuchas.

Aparentemente, la escena de los hechos fue alterada y las investigaciones en criminalística de campo son endebles para identificar a los responsables de la agresión sexual.

La UPEmor ha acompañado a las y los estudiantes desde que sucedieron los hechos, tanto en el proceso legal, como con atención psicológica y acompañamiento cuando así lo requieren los jóvenes y han solicitado, de manera expresa, que no se divulguen de manera pública los nombres de las víctimas, para su protección y aunque las autoridades responsables de la investigación afirman que el caso sigue vigente, reportan que el avance es lento debido a que los elementos que se tienen son insuficientes para identificar a los responsables.

Jiutepec, localizado en la zona centro del estado de Morelos, ha alcanzado notoriedad en los últimos años por los elevados índices delictivos y violentos que ha alcanzado, cifras que desde el 2009 a la fecha, no han podido ser disminuidas.

En el periodo de 2009 a 2012, diversos grupos delictivos se acentuaron en la entidad, como el cártel del Pacífico Sur (CPS), una célula de los hermanos Beltrán Leyva desintegrada luego de su autoría en el homicidio de siete personas, entre ellos Juan Francisco Sicilia, hijo del escritor Javier Sicilia.

También formó parte de ese grupo Edgar “N” El Ponchis, un adolescente acusado de homicidio y que después de tres años de prisión en el Centro de Ejecución de Medidas Privativas de la Libertad para Adolescentes fue repatriado a Estados Unidos en atención a su nacionalidad.

La segunda semana de este mes la Policía Federal localizó y cercó en la colonia Naranjos —clasificada de alta peligrosidad por las autoridades— al supuesto líder del cártel de Guerreros Unidos, señalados como responsables de la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Iguala, Guerrero.

La versión oficial dice que Benjamín Mondragón Pereda El Benjamón, se disparó en la cabeza después de negociar la salida de una mujer que lo acompañaba en el momento de su localización.

Como puede apreciarse, la presencia de la Policía de Mando Único, misma que se encuentra en 24 de los 33 municipios del estado, ha sido deficiente y poco efectiva en el combate contra la delincuencia.

En septiembre un grupo de víctimas de la violencia se entrevistaron con el comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, para pedirle el envío de la Gendarmería ante el crecimiento de los delitos en la zona oriente.

En respuesta, el comisionado de Seguridad en Morelos, Alberto Capella, consideró que los ediles que piden a la Gendarmería son ignorantes porque en el estado hay coordinación con las fuerzas federales y castrenses.

Sin embargo, los jóvenes ultrajados son un ejemplo de la inseguridad y la desconfianza. Varios padres de familia y los propios muchachos renunciaron a continuar con la denuncia para evitar el escarnio, la doble victimización de las chicas ultrajadas, o represalias por parte de los autores materiales.

Fundado y motivado en las consideraciones antes expuestas, sometemos a su consideración el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO

PRIMERO.- La Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, exhorta al gobernador del Estado de Morelos a emprender las acciones necesarias para brindar la seguridad pública y la procuración de justicia, en torno a la escalada de violencia en dicha entidad.

SEGUNDO.- La Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión, exhorta al titular Procuraduría del estado de Morelos a realizar una investigación completa e imparcial del caso de los estudiantes de la Upemor que fueron atacados por un grupo armado en el municipio de Juitepec, Morelos.

TERCERO.- Exhortar al titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos a otorgar medidas precautorias y emitir recomendación respecto a dicho caso.

Dado en la H. Cámara de Diputados, a 28 de octubre de 2014