PUNTO DE ACUERDO DE URGENTE Y OBVIA RESOLUCIÓN PARA EXHORTAR AL TITULAR DEL EJECUTIVO FEDERAL PARA QUE LIMPIE LAS PASADASELECCIONES.

Ricardo Monreal Ávila y Ricardo Mejía Berdeja, diputadosintegrantes de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión y del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 58 y 59, del reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, presentan ante laComisión Permanente, el presente Punto de Acuerdo de urgente y obvia resolución conforme a la siguiente.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El pasado domingo 7 de julio, por vez primera en el país se realizaron elecciones concurrentes en 15 entidades federativas (incluyendo la elección extraordinaria en el distrito XVII de Ciudad Obregón centro, en Sonora), para elegir un gobernador, 442 diputados locales y mil 348 ayuntamientos, con la posibilidad de que votaran más de 30 millones de electores, es decir, una tercera parte del padrón nacional.

Esta concurrencia fue producto de diversas reformas electorales locales que buscabanexpresamente reducir gastos electorales, acotar los tiempos de confrontación entre partidos y tener plazos más largos para promover la cooperación y el trabajo entre partidos y gobierno.

De esta forma, se argumentó en su momento, se mejorarían la calidad y la evolución de nuestra democracia.

Pues bien, el pasado domingo, lo que afloró fue exactamente lo contrario de lo que se esperaba. La concurrencia permitió observar en su verdadera magnitud, no las virtudes o las buenas prácticas de las democracias estatales y municipales, sino el verdadero material de lo que están hechos nuestros procesos electorales. Afloraron el financiamiento ilegal, la propaganda negra y la violencia del crimen organizado.

En prácticamente todos los procesos municipales, uno o varios de los partidos, rebasaron el tope de gastos electorales. Estuvo a la vista de todos el derroche de recursos para comprar la voluntad popularmanipular la votación se dejaron ver con descaro. El PRI fue el partido que más rebasó los topes, sobre todo en las entidades donde el gobernador es de este partido; ostensiblemente el rebase fue mayor entre los candidatos a presidencias municipales que entre los diputados locales; los rubros de mayor gasto fueron propaganda personal, utilitarios de partidos y pago de voto en efectivo el día de la elección.

La propaganda negativa fue otro elemento que jugó fuerte en esta elección, como nunca antes, especialmente en el estado de Baja California. Todas las disposiciones legales y administrativas que buscaban contener este tipo de propaganda quedaron en letra muerta y, como nunca antes, el lodo, la diatriba y el ataque sustituyó a las ideas, a las propuestas y a la civilidad misma.

Pero el factor más notable y relevante en esta elección fue la intervención de la violencia y del crimen organizado, antes y durante la jornada electoral.

No es un factor nuevo. Desde hace seis años, en las elecciones locales de 2007, hizo su aparición. Pero hoy se dejó ver con más fuerza y notoriedad.

Una docena de candidatos asesinados o secuestrados es la marca más visible y la más dolorosa. Chihuahua, Durango, Oaxaca, Sinaloa, Veracruz y Zacatecas se tiñeron de rojo por motivos electorales. Pero en el resto de las entidades hubo candidatos que debieron renunciar o desertar por amenazas a ellos o a sus familias.

En Coahuila, por ejemplo, tenemos el antecedente que ya hemos traido a esta Comisión Permanente, cuando el pasado 22 de junio, el Director deSeguridad Pública Municipal de Torreón, Teniente Adelaido Flores Díaz, operó el “levantón” del candidato a regidor, Óscar Sánchez Ramírez, integrante de la planilla del candidato de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Torreón.

Este no es un hecho aislado, ni es una casualidad que las fuerzas ministeriales o de seguridad pública estatal o municipal estén involucradas en las detenciones arbitrarias de activos políticos importantes de la campaña del candidato por Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Torreón, Raúl Sifuentes, pues su actuación tiene evidentemente como fin la intimidación y persecución política.

También hemos denunciado, en este clima de violencia electoral, que el pasado lunes, 1º de julio, en Tayoltita, cabecera municipal de San Dimas en el estado de Durango, fue encontrado el cuerpo de quien fuera candidato a la presidencia municipal de dicha comunidad por Movimiento Ciudadano, Ricardo Reyes Zamudio, quien cobardemente fue secuestrado y asesinado.

En Guadalupe, Zacatecas a menos de 48 horas del inicio de la jornada electoral fue secuestrado y encontrado muertoAquiles González Mayorga, coordinador de campaña del candidato del PAN-PRD a la presidencia municipal.

Por otra parte, de ser ciertas las acusaciones de la Procuraduría de Justicia de Aguascalientes en contra del candidato de la coalición PAN-PRD, Antonio Martín del Campo, la familia michoacana tendría en su poder los próximos tres años una de las principales ciudades del país.

La inseguridad alcanzó también a funcionarios electorales ciudadanos. En Tamaulipas y Sinaloa hubo problemas para integrar las directivas de las mesas de casillas, por temor de los ciudadanos insaculados a ser víctimas de hechos de violencia el día de las elecciones. El IFE dispone de una radiografía de las secciones electorales de “alto riesgo” (20 por ciento del total de las secciones federales), asociadas a la violencia criminal, de las cuales un gran porcentaje estuvieron en juego en las elecciones del pasado domingo. Así que desconocer o ignorar que la violencia y la inseguridad tuvieron su función el domingo pasado es pecar de ingenuidad.

El alto abstencionismo que se registró prácticamente en las 14 entidades puede explicarse en gran medida por ese clima de violencia que antecedió a los procesos electorales, agudizado también por la contrapropaganda o propaganda negativa que caracterizó buena parte de las campañas de candidatos y partidos en esta ocasión. Incluso de las mismas autoridades electorales en los estados contribuyeron a difundir información para protegerse del crimen organizado, con lo que también se desalentó la participación ciudadana en esta jornada electoral.

¿De qué lado jugó la violencia de la delincuencia organizada en esta ocasión? Como cualquier otro poder fáctico, la delincuencia organizada juega varias cartas, como en un casino, pero en esta ocasión su presencia benefició más al PRI.

En Zacatecas, esto fue muy claro. Desde las ocho de la mañana, la policía estatal, que suele no atender las denuncias ciudadanas contra grupos delincuenciales en el municipio de Fresnillo, tomó las instalaciones de la policía municipal, desarmando y secuestrando literalmente a todos sus integrantes, dedicándose luego a brindar protección a los operadores del PRI que repartieron despensas y dinero en efectivo a lo largo de la jornada. En las comunidades rurales, la misma operación se hizo con resguardo y protección de vehículos particulares, sin placas, y con hombres armados y encapuchados de negro, de todo lo cual hay denuncias y testimonios gráficos.

Por si no fuera suficiente, y de manera lamentable para esa institución, el ejército fue usado por el General Jesús Pinto Ortiz, Secretario de Seguridad Pública del Estado de Zacatecas para sumarse a la operación que se implementó desde el gobierno del estado que tenía como fin amedrentar a la población.

A pesar de todo ello, los simpatizantes y militantes de los partidos de oposición, especialmente Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano, lograron dar una batalla cívica ejemplar. Muchos de ellos no se amedrentaron y dieron la pelea frente a esa doble mancuerna de la delincuencia organizada: la criminal y la electoral.

Para concluir, no se puede afirmar que todos estos sean hechos aislados o focalizados, y que el balance general es positivo, de un gran avance de la democracia. Nada de eso. Fueron muchos prietitos en el arroz, como para decir que la elección fue un impoluto y dulce arroz con leche.

Dos sistemas estatales de cómputo caídos, como no sucedía desde hace un cuarto de siglo, en Baja California y Tlaxcala; un comando que asalta y roba desde boletas hasta pertenencias de los funcionarios de una casilla en Puebla; urnas quemadas en Mexicali; el presidente del PAN, Gustavo madero, que no pudo votar en Chihuahua por haberse cambiado la ubicación de su casilla; robo de una urna electrónica en Saltillo; quema de boletas electorales en Oaxaca; detención en Cancún de un grupo de choque del PRI; detención de una candidata del PRI en Veracruz por repartir dinero el día de la jornada; detención de militantes panistas en Gómez Palacio, Durango; entre otros etcéteras, nos hablan del regreso de un México que creíamos superado. La experiencia electoral del pasado domingo tiene un solo nombre y no es “democracia”; se llama involución política.

Por lo expuesto y fundado presentamos a esta Asamblea la siguiente proposición de urgente y obvia resolución con,

PUNTO DE ACUERDO

PRIMERO.-La Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión exhorta al Titular del Ejecutivo Federal para que a través del Secretario de Gobernación realice una revisión minuciosa de los hechos de violencia, irregularidades, y el uso discrecional de fuerzas policiales para favorecer candidatos en los pasados procesos electorales, y se tomen cartas en el asunto para restablecer el orden democrático en el país.

SEGUNDO. La Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión exhorta al titular de laSecretaría de la Defensa Nacional a que investigue y sancione la intromisión de miembros del ejército manipulados por el Secretario de Seguridad Pública de Zacatecas, General Jesús Pinto Ortizen el pasado proceso electoral en esa entidad.

Dado en el Senado de la República a los10días del mes de julio de 2013.