PUNTO DE ACUERDO PARA EXHORTAR A LA SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO A EJERCER DE MANERA EFICIENTE EL GASTO PÚBLICO CONFORME AL PRESUPUESTO DE EGRESOS DE LA FEDERACIÓN APROBADO PARA EL EJERCICIO FISCAL 2013, RESOLVER LOS PROBLEMAS PARA SU EJECUCIÓN Y EVITAR SUBEJERCICIOS PRESUPUESTALES.

 

­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­Ricardo Mejía Berdeja y Ricardo Monreal Ávila, diputados integrantes de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión y del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 6, fracción I y 79, numeral 2, fracción II del Reglamento de la Cámara de Diputados, presentan ante la Comisión Permanente, el presente Punto de Acuerdo conforme a la siguiente.

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

En pasados días, se dio a conocer por parte del Grupo Financiero Banorte-Ixe, un análisis en el que se registra un subejercicio del gasto público durante el primer trimestre de 2013, el cual representa la peor situación al inicio de un sexenio desde 1995, año en el que país se encontraba inmerso en una crisis económica; aunado a la conjugación de varios factores, particularmente una caída en el sector industrial, que han desembocado en que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) sea de apenas 0.8 por ciento en el primer trimestre del año, muy por debajo de lo proyectado, teniendo que ajustarse a una proyección del 3.1% de crecimiento anual.

El artículo 2 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria define al subejercicio, como las disponibilidades presupuestarias que resultan, con base en el calendario de presupuesto, del incumplimiento de las metas contenidas en los programas o de la falta del compromiso formal de su ejecución.

Las tres principales áreas en donde se concentran este tipo de acciones, de acuerdo a la Unidad de Evaluación y Control de la Cámara de Diputados, son: fideicomisos, mandatos y análogos; organismos y empresas del sector público y bancos de desarrollo.

Este fenómeno  ha servido de manera recurrente para que autoridades hacendarias y servidores públicos ejerzan gastos con propósitos distintos a los establecidos en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Diversos organismos empresariales han alertado sobre este escenario, alegando que dicho subejercicio es resultado de una mala planeación y representa un agravante del estado actual de la economía mexicana y sobre todo ante la negativa por parte del gobierno federal por admitir tal situación y de manera contraria, asegurar que tal fenómeno es un proceso inherente al inicio de cada administración.

Aunado a la política ejercida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública (SHCP) respecto al subejercicio del gasto público, lo cual afecta seriamente a la población y a la disminución en las expectativas generadas al inicio del sexenio, por ejemplo en la generación de empleo o en el número y monto de inversiones.

Esta situación es grave debido a que se viene cargando con una tendencia de subejercicio del gasto público, que afecta el desarrollo de programas y políticas públicas de atención directa a la ciudadanía. Así tenemos que el gobierno de Felipe Calderón cerró su sexenio con un subejercicio de casi 84 mil millones de pesos, acentuándose en los ramos de Educación, Salud, Comunicaciones, Ciencia y Tecnología, Defensa Nacional y Marina.

Aunado a esto, en el 2012, 11 secretarías de Estado registraron subejercicios por más de 28 mil 339 millones 400 mil pesos del Presupuesto de Egresos que les fue asignado para programas.

Entre enero y marzo de 2013, el gasto público presentó un importante descenso del 10.4 por ciento, comparado con cifras del mismo período del sexenio de Felipe Calderón con 5.5 por ciento; el de Vicente Fox con 2.8 e incluso con la caída del 4.2 por ciento en la administración de Ernesto Zedillo.

Tal caída representa casi el doble de lo que especialistas en la materia esperaban para el primer trimestre de la actual administración; por lo que resultaría altamente predecible que en el segundo trimestre del año tampoco se obtengan los resultados optimistas que se preveían desde un inicio, generando un panorama negativo sobre la situación económica del país.

De esta manera, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) del Consejo Coordinador Empresarial, calculó que el monto ejercido de enero a abril fue de 63mil 100 millones de pesos menos que el programado, “y el subejercicio del gasto llegó a los 20 mil millones de pesos respecto al primer cuatrimestre de 2012.”

Cabe destacar que este subejercicio afecta de manera más directa a las secretarías que están relacionadas con las inversiones y la aplicación de programas de desarrollo social y regional, de esta forma la Secretaría de Agricultura presenta un subejercicio del 24 por ciento; mientras que en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes es del 36; otras de las dependencias más afectadas son la Secretaría de Turismo con 52 por ciento; Medio Ambiente con 23 y Economía con 11.

Asimismo, esta situación ha afectado la operación de aproximadamente 30 mil empresas que proveen productos y servicios a dependencias gubernamentales, mismas que han presentado un retraso, de al menos 60 días, en el cobro de sus facturas.

De esta forma y considerando que tales empresas, en su mayoría, son micro, pequeñas y medianas (mipymes), las cuales generan siete de cada diez empleos formales, representando así el eje más importante dentro del sistema productivo nacional, resulta urgente que, a sabiendas de las dificultades que se presentan en el inicio de cada administración, se tomen las medidas necesarias para frenar el subejercicio en el gasto público y detonar el crecimiento económico del país.

Ante ello, cabe destacar que de acuerdo a los datos presentados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en mayo de 2013, se crearon tan sólo 6 mil 929 nuevos empleos, lo cual demuestra el freno que actualmente padece la situación económica y que afecta de manera contundente a miles de familias mexicanas.

Ante tales consideraciones, es inevitable concluir que la reducción en el gasto gubernamental no sólo impacta negativamente en los servicios públicos, los programas sociales y las actividades administrativas desarrolladas por el Estado, sino que también equivale a inducir, desde el poder público, una contracción en el conjunto de la economía nacional.

Peor aún, la reducción en el flujo de presupuesto público amenaza con añadir elementos de descontento social en la frágil estabilidad política. Es de mencionar, por ejemplo, la protesta de cientos de campesinos que realizaron una marcha del Ángel de la Independencia a la Secretaría de Gobernación en demanda de un pacto por el campo y en reclamo por los rezagos en la aplicación del presupuesto asignado a los programas rurales. Pues ante las condiciones climáticas que viven grandes zonas del país por la sequía, los recursos para el campo que se deberían estar invirtiendo desde el presupuesto público federal, siguen sin bajar, ubicando a los campesinos en peores condiciones, a la ya de por sí crisis recurrente que se vive en el campo mexicano.

Es obligado preguntarse, ante los elementos de juicio mencionados, si el subejercicio en el gasto es signo de descuido e ineficacia en la actual administración federal –lo que de suyo sería muy grave– o si obedece en cambio a un inexplicable designio de retrasar la urgente reactivación económica.

En dicho tenor y comprendiendo los graves riesgos que representa la falta de estrategias claras frente al panorama, nada alentador, para la economía mexicana, presentamos a esta Asamblea la siguiente proposición con

 

PUNTO DE ACUERDO

Único.- La Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión exhorta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a ejercer de manera eficiente el gasto público conforme al Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado para el Ejercicio Fiscal 2013, resolver los problemas para su ejecución y evitar subejercicios presupuestales.

 

Dado en el Senado de la República a los 25 días del mes de junio de 2013.