Palacio Legislativo de San Lázaro

15 de junio de 2014

Boletín de Prensa

Reiteramos la exigencia de separar del cargo al Director del Sistema de Transporte Colectivo Metro: Ricardo Mejía Berdeja

 

  • Rechazamos tajantemente cualquier uso de carácter político que pudiera hacerse en contra de un actor o expresión política.
  • Exhortamos al Gobierno del Distrito Federal a que se maneje de manera parcial y reactive lo antes posible las operaciones de la Línea 12.

 

“Se han cumplido tres meses del cierre de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro, esto ha provocado la afectación de miles de personas, por ello exhortamos al Gobierno del Distrito Federal a que manejen las investigaciones de manera imparcial y reactive lo antes posible el servicio del metro”, así lo indicó el Diputado Federal Ricardo Mejía Berdeja, Vicecoordinador del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano en San Lázaro.

“De acuerdo con la documentación y testimonios que han ofrecido funcionarios y ex funcionarios públicos, contratistas, constructores, certificadores, supervisores, científicos y todas las empresas involucradas a la Comisión de Investigación de la Asamblea Legislativa de Distrito Federal, la causa del desgaste ondulatorio en las vías, que derivó en el cierre de 11 estaciones de la línea, fue la falta de un mantenimiento oportuno, preciso y eficaz ausente en la gestión del Ingeniero Joel Ortega, director general de STC, y no cómo él ha sostenido, que ocurrió desde la fase constructiva antes de la inauguración de la obra”, señaló Mejía Berdeja.

“El ingeniero Joel Ortega no acertó o mintió, en sus aseveraciones iniciales ante los órganos legislativos, al culpar a la “etapa constructiva antes de la inauguración del 30 de octubre de 2012”, para no asumir su propia responsabilidad y su inexperiencia en materia de vías férreas, pero ahora todo indica que la causa ocurrió en su gestión y por su mala gestión. Por tanto, exigimos que sea removido de su cargo el director general del Sistema de Transporte Colectivo, en virtud de sus responsabilidades y omisiones y para permitir el correcto desarrollo de las investigaciones sobre el origen y las causas del problema que llevó a la suspensión de la mayor parte del servicio de la línea 12 del metro y el grave problema social que aún sufre la población”, expresó Ricardo Mejía, quién se acaba de integrar a la Comisión Especial sobre los recursos federales utilizados en la Línea 12 en la Cámara de Diputados.

Si el director del Proyecto Metro DF, Enrique Horcasitas, fue cesado de forma inmediata a una semana del cierre de la Línea 12 “para permitir el desarrollo de las investigaciones”, según se anunció en aquel momento, no existe motivo alguno para que no ocurra lo mismo ahora con el director general del STC, ya que es innegable su responsabilidad en este problema. Desde el pasado 11 de marzo, cuando los habitantes de la ciudad de México recibieron la infausta noticia del cierre parcial de la Línea 12, un medio de transporte que hoy resulta indispensable para las actividades cotidianas de miles de capitalinos, las autoridades de SCT Metro han venido repitiendo mentiras que hoy, a la luz de toda la información con la que se cuenta, son imposibles de sostener: primero, que había una incompatibilidad entre las vías y los vagones del tren; y segundo, que los problemas tienen su origen en la fase constructiva, antes de la inauguración de la Línea 12, en octubre de 2012, abundó el legislador federal.

Aunque el sentido común obliga a preguntarnos por qué  el tren es incompatible con la vía solamente en las 11 estaciones cerradas, las investigaciones no han subestimado ninguna de las posibles causas del problema, incluida la supuesta incompatibilidad del tren y la vía, las características del tren, especialmente sus dimensiones y peso. Pero esto ha sido descartado por las pruebas científicas y tres estudios realizados por institutos de investigación y certificadores  independientes. Ha quedado documentado que los responsables originales del mantenimiento son el propio Sistema de Transporte Colectivo y el Consorcio Constructor a quien le fue contratado este servicio por un año, a partir de la inauguración de la obra. Este último ha manifestado que lo necesario para el mantenimiento no había sido contenido en los manuales de mantenimiento y que no estaba obligado a prestarlo, también ha alegado que no se le permitió realizar el mantenimiento en varios meses. Adicionalmente quedó claro, que su responsabilidad sobre el mantenimiento concluyó el día 30 de octubre de 2013, cuando se cumplió un año de la inauguración de la Línea 12. Por su parte el Sistema de Transporte Colectivo a través de sus funcionarios ha sostenido la falsedad de tales alegatos y sostiene que era su entera responsabilidad, señaló Mejía Berdeja.

“Queda claro que si bien la responsabilidad por el mantenimiento deberá definirse, la situación es clara sobre que la causa de origen de las fallas es la falta de mantenimiento y no la construcción como ha hecho creer el ingeniero Joel Ortega en sus manifestaciones. También queda claro, que a partir del 30 de octubre de 2013 y hasta la orden de suspender los servicios de la línea 12 en marzo de este año, no hubo contrato de mantenimiento alguno y la Línea siguió operando a pesar de la gravedad en el deterioro en las vías”, concluyó Ricardo Mejía.