Sistema anticorrupción y demagogia

Resulta frívolo, inconsistente e incongruente el planteamiento anticorrupción o de “integridad gubernamental”, del Ejecutivo federal Peña Nieto. De igual manera, la profusa propaganda electoral que utiliza el PAN en sus propuestas anticorrupción resultan también ofensivas, porque simple y sencillamente quienes detentaron el poder dos sexenios realizaron un sinfín de actos ilegales para disponer del erario, hacer negocios al amparo del poder y del tráfico de influencias, todo ello en beneficio de esa casta política y de los grupos de poder que lo mismo financian sus campañas, que las del partido revolucionario institucional.

Quienes desde la derecha enarbolan con hipocresía la bandera anticorrupción son los mismos que patentizaron un nuevo estilo de insaciable robo. Basta sólo con recordar el caso de Construcciones Prácticas S. A. de C. V. y su relación con los hermanos Jorge y Manuel Bibriesca Sahagún, hijos de otra ex primera dama Martha Sahagún, que utilizaron la información privilegiada y su posición en el poder para adjudicarse a precio de remate propiedades que tenía el Instituto de Protección para el Ahorro Bancario (IPAB).

Todavía en el sexenio del señor Fox, el fiel escudero de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y presidente del Partido Acción Nacional, Cesar Nava Vázquez, siendo en el año 2002 Director Jurídico de PEMEX, fraguó una de las omisiones jurídicas más lamentables que se convertiría en un mega fraude a la entonces paraestatal, este hecho consistió por presuntamente participar en una conspiración criminal de las empresas Siemens y SK Engineering para defraudar a la petrolera durante las obras de reconfiguración de la Refinería de Cadereyta ya que en mayo de 2002, Nava ordenó a una subordinada abstenerse de cobrar dos cartas de crédito por 102.8 millones de dólares que servirían para compensar violaciones contractuales de estas dos empresas, extrañamente y con la complicidad de la actual administración se presentó una demanda en una Corte de Nueva York, misma que no prosperó por omisiones de la actual dirección jurídica que encabeza una herencia del calderonismo llamada Marco Antonio De La Peña. ¿Coincidencias? ¡No!

Ya en el sexenio del haiga sido como haiga sido, ojo, no HIGA o del manos limpias; se desataron impunemente los actos de corrupción, ni la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas, ni la de Obras Publicas y Servicios Relacionadas con las mismas, ni tampoco la de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, ni mucho menos el novedoso e incorruptible compranet y ni el entonces zar anticorrupción hoy con fuero Salvador Vega Casillas, Secretario de la Función Pública, pudieron detener o fueron cómplices de los actos de corrupción perpetrados desde el círculo del poder por los más cercanos colaboradores de Calderón Hinojosa y que no pueden hasta hoy en día explicar la procedencia de sus cuantiosas fortunas, la forma de enriquecimiento patrimonial y mucho menos la procedencia del mismo.

Casos emblemáticos, el de Amado Yáñez con su empresa Oceanografía y su relación de Mario Alberto Ávila Lizárraga, ex candidato del PAN a Gobernador de Campeche y ex funcionario de Pemex Exploración y Producción (PEP), ya que éste firmo a nombre de ésta un adendum millonario a un contrato con Oceanografía cuando ya no se encontraba en funciones dentro de la empresa, llevan a preguntar: ¿A cambio de qué Ávila Lizárraga realizó esta millonaria, temeraria y corrupta acción?

También resaltan Georgina Kessel, que siendo secretaria de energía le fue asignado por medio de la Comisión Federal de Electricidad, según mediante un proceso de licitación internacional, un contrato de 605 millones de dólares a la empresa española Iberdrola, consistente en la obra que consistía en trabajos para aumentar la capacidad de generación de energía de la Central Nuclear de Laguna Verde, objetivo que no se ha logrado llevar acabo a pesar de que los trabajos se terminaron hace más de año y medio; además de estos contratos, el consorcio español se despachó con la cuchara grande en la instalación y venta de energía a la CFE generada por los parques eólicos que instaló, está en el Istmo de Tehuantepec, lo malo o extraño de todo esto es que al terminar su gestión en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, la señora Kessel fue recompensada por esta transnacional y fue nombrada consejera independiente de la misma.

Podemos aquí hacer una interminable lista de tráfico de influencias y pago de favores entre funcionarios del PRIAN con empresas particulares nacionales y extranjeras.

Adrián Lajous fue director de Pemex (1994-1999), siguiendo los mismos pasos del ex jefe Ernesto Zedillo, ahora participa en la junta directiva de la petrolera trasnacional Schlumberger. Después de ser estar al frente de la paraestatal, Lajous logró ser incluido en el consejo de ocho multinacionales, tan exitosas, que en conjunto lograron contratos por 73 mil millones de pesos con PEMEX, seguramente traficando con información privilegiada.

Caso aparte es el del exdirector de operaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Néstor Félix Moreno Díaz, quien recibió sobornos; entre éstos, el yate Dream Seeker, cuyo valor se estima en 1 millón 800 mil dólares, así como un automóvil Ferrari Spyder de 297 mil dólares y dinero depositado a través de su cuenta American Express, todo ello derivado de actos de corrupción conflagrados desde hace por lo menos 12 años continuos, lo que indica que el funcionario siempre contó con la protección de los gobiernos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y por supuesto del director transexenal de la CFE Alfredo Elías Ayub.

Casos igual de graves han sucedido en los estados de la República en donde exgobernadores de todos los partidos, han improvisado millonarias fortunas siendo únicamente procesado el caso de Andrés Granier Melo, exgobernador de Tabasco, derivado de la transición democrática que se dio en aquella entidad del sur del país. Los Moreira en Coahuila, Ulises Ruíz en Oaxaca, Fidel Herrera en Veracruz, Luis Fernando Reynoso Femat en Aguascalientes y una lista interminables de presidentes municipales, diputados federales y locales, que abusando del poder y la representación de sus electores han fraguado jugosos negocios a través de contratos que cabildean con diferentes autoridades de los tres niveles de gobierno.

Por eso seguimos sin creer el discurso de Enrique Peña Nieto y de los priistas, que en su propuesta constitucional de integridad pública, plantean un Consejo Nacional Anticorrupción encabezado por él e integrado por los gobernadores de los estados y también reprobamos la hipocresía del marketing político de Acción Nacional de enarbolar y arengar la misma causa, si en los hechos y en la práctica parlamentaria son cómplices de sus aliados priistas.

@RicardoMeb
@RicardoMeb

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